El rumor de otros mundos es una pieza creada para la exposición colectiva Para Goya, celebrada en la galería María José Castellví de Barcelona. Destaca especialmente el proceso utilizado en el retrato del pintor aragonés, el cual plantea un juego conceptual entre técnicas calcográficas tradicionales y contemporáneas. Partiendo de una estampa original auténtica —el célebre autorretrato con el que Goya introduce su famosa serie Los Caprichos—, realicé una fotocopia ampliada cuyo tóner transferí posteriormente al papel mediante disolvente y un objeto de madera que hacía las funciones de tórculo. La estampa utilizada para obtener la xerocopia la extraje de uno de los ejemplares de la edición que la Calcografía Nacional llevó a cabo durante la Segunda República Española; un ejemplar que, por entonces, pertenecía a la colección de mi familia.
La obra profundiza, además, en la dimensión simbólica asociada a la percepción sensorial y la creatividad. El marco lleva inscrito un poema en catalán que funciona como lema del visionario y que incluye claras referencias a otro grabado, acaso el más famoso y polémico, de Los Caprichos:
«Esguardar cap endins (Mirar hacia adentro)
quan la fosca ofereix (cuando la oscuridad ofrece)
esclats al bell somni (fulgores al bello sueño)
faedor de monstres». (hacedor de monstruos)
Por otra parte, disputando el protagonismo del retrato, destaca una oreja dorada realizada a partir de un molde de mi propio pabellón auricular izquierdo. Este elemento, que en el grabado original queda oculto por la cabellera del pintor, establece una relación simbólica con el tradicional "ojo dorado" presente en diversas culturas, subrayando así que la dramática sordera de figuras históricas como Goya y Beethoven no representó una limitación, sino una oportunidad para profundizar en la visión interna y, en el caso del compositor, para escuchar lo inaudito y ofrecerlo al mundo.