En el entorno urbano, la pintura ha cumplido históricamente funciones utilitarias: embellecer fachadas, ocultar intervenciones no deseadas o trazar señales de tránsito sobre el asfalto. Sin embargo, cuando el ojo del artista se posa sobre estas superficies desgastadas, intervenidas y repintadas, surge una nueva lectura, una transfiguración que las convierte en objetos estéticos. New Old Paintings es una serie fotográfica en continua evolución que parte de esta premisa: transformar, mediante el encuadre y la selección compositiva, fragmentos de la ciudad en abstracciones pictóricas.
Las imágenes que componen la serie no alteran el espacio urbano más allá de su reencuadre. El artista no añade pigmento ni modifica el soporte; se limita a interpretar la realidad desde una perspectiva que convierte una vieja capa de pintura en un nuevo acto pictórico. Así, una pared repintada para ocultar grafitis, una restauración parcial de una fachada o una señal de tráfico desgastada se convierten en superficies de color y textura que dialogan con la tradición del arte abstracto.
New Old Paintings es, en esencia, un ejercicio de apropiación visual. Se inserta en el debate sobre los límites entre la pintura y la fotografía, sobre el rol del artista como creador o recontextualizador. Al igual que en otras series como Overlaps, la ciudad se revela como un palimpsesto en permanente transformación, donde cada nueva capa de pintura esconde, resalta o subvierte lo que la precede. La imagen capturada ya no es solo documento urbano: es una obra que remite a la historia de la abstracción pictórica sin abandonar su origen callejero.
Lejos de ser un archivo cerrado, la serie continuará registrando la incesante resignificación de la pintura en la ciudad, de modo que en cada nueva toma, lo efímero se vuelva duradero, y lo funcional se redescubra como poético.